
Uno de los principales reclamos de las empresas era una deuda cercana a los $40.000 millones.
El monto autorizado ahora por el Gobierno para compensar las diferencias de recaudación está prácticamente en ese nivel. El nuevo esquema contempla compensaciones entre octubre de 2026 y enero de 2027 La resolución también introduce modificaciones en la metodología para determinar los costos de funcionamiento de los colectivos.
El cálculo distinguirá entre las unidades que utilizan gasoil, GNC y electricidad, asimismo de establecer un costo ponderado según la participación de cada tecnología en el sistema. Según el informe técnico que acompaña la medida, la comparación debe contemplar no solamente el precio de la energía, sino también el rendimiento de las unidades, el mantenimiento, la infraestructura de abastecimiento y las inversiones necesarias para operar.
Por otra parte, el Gobierno eliminó un anexo incorporado en diciembre de 2025 que detallaba el financiamiento correspondiente a cada jurisdicción. La decisión responde a que el esquema de compensaciones quedó bajo responsabilidad exclusiva de Nación, por lo que dejó de tener sentido discriminar los aportes de la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad.
Los fondos para afrontar los pagos saldrán del Sistema Integrado de Transporte Automotor (Sistau), que se financia con impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, y de partidas presupuestarias transferidas al fideicomiso administrado por el Banco Nación. El esquema también contempla a las líneas que funcionan en distintas unidades administrativas del interior del país.
En esos casos, el Estado cubrirá las diferencias cuando el monto correspondiente al atributo social supere las compensaciones previstas.
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